VAMO' ARRIBA

 


NO TE VA GUSTAR, PURO ROCK URUGUAY
La banda del barrio El Buceo encabeza una nueva ola en la música del otro lado del Plata. Ahí donde caben el rock, la murga, el reggae y todo lo que pinte, están ellos. Este fin de semana giran por Buenos Aires y alrededores: un buen momento para conocerlos.

El Bar La Rotisería está en la esquina de la una plaza de Punta Carretas. El nombre de "La Rotisería" parece una ironía cuando se descubre que es un bodegón de barrio, amante del whisky y sus excesos. El menú del bar esta postrado en una pared desgarbada y deja ver la lista de precios de distintos brebajes (siempre whiskies de distintas nacionalidades), la barra de madera denota el paso del tiempo conversado, y la estantería permanece atiborrada de scotchs añejados por las historias que todavía nadie contó. De esa plaza de Punta Carretas sale los fines de semana un grupo de candomberos que inunda la ciudad de sus sonidos sincopados por las ánimas de los negros esclavos. En ese contexto, a metros del estudio donde La Vela Puerca suele grabar sus discos, aparece Emiliano Brancciari, guitarra y voz de No Te Va Gustar (NTVG, en adelante). NTVG, la banda uruguaya que se transformo en un fenómeno de masas, se presentara en Buenos Aires durante el fin de semana: teniendo en cuenta, claro, que "masa" no es lo mismo del otro lado del charco.

- ¿Cómo ganaron esta popularidad en Uruguay?
- Es todo mas lento de lo que se cree. Teníamos cinco años de banda cuando nos empezaron a conocer por unos premios que ganamos. Entonces todo pareció demasiado rápido. Ya tenemos 10 años cuando de repente nos empiezan a reconocer por la calle y nos dejan entrar gratis a los boliches. También nuestras relaciones cambiaron, con en toda familia.

NTVG nació en 1994, cuando los integrantes tenían 16 años y sus primeros pasos fueron un trío rocanrol de bajo, guitarra y batería. En el ´98 ganaron dos importantes premios en Montevideo y un año después grabaron su álbum debut Solo de Noche en forma independiente, que vendió 5 mil copias en Uruguay. Estallaron en el 200 llenando teatros, recorriendo el país y tocando con artistas ·"extranjeros": Paralamas, La Renga, Los Pericos. En el 2002 grabaron Este fuerte viento que sopla (también editado en Argentina). El año pasado, su segundo disco llegó al platino. En diciembre de 2003, el éxito les jugó en contra: ante la falta de infraestructura adecuada en una megafiesta, unas 40 mil personas se agolparon para verlos, pero se suspendió el show por la falta de seguridad. En febrero de este año debutaron en Cosquín Rock. Ahora están grabando su tercer disco, aún sin nombre.

- Crecieron desde el rock and roll y, aún manteniéndolo como base, se fueron hacia la murga, el candombe, el reggae. ¿Cómo sucedió?
- Empezamos por que queríamos tocar covers en un festival de nuestra secundaria. Pero, indirectamente, como pasa siempre con la música uruguaya, uno va pasando el filtro de las influencias externas. Además nos interesan las letras. Queremos que la canción siga significando algo. En el primer disco teníamos un tema donde la letra solo era un relleno de la música, y lo dejamos de tocar. No podemos cantar una letra que no nos genere nada, que no nos emocione.

- También crecieron en el barrio Buceo, el mismo de muchas bandas y músicos uruguayos. ¿Influyó el contexto?
- En realidad somos todos una gran cosa. Una banda puede hacer rock, murga, reggae, no es algo de lo que uno sea muy consciente. El barrio Buceo tiene un espíritu murguero y si hay un género que dice algo es la murga, que se basa en su mensaje cantado. La música en Uruguay también es eso: es ir a calentar los tambores los domingos a la tarde, donde se acopla bien cualquier cosa.

- En estos años, ¿qué cambió de tu mirada?
- Sobre todo eso de creer en la política. Creerle a alguien es cada vez mas difícil, cuando todo empieza a parecer lo mismo. A los 21 años, malos son unos y buenos son otros. Ahora, los buenos son cada vez menos. Acá estamos en un clima electoral, hay cierta esperanza en un cambio regional. Pero tampoco tenemos fe ciega. Uno quiere que gane la izquierda, pero no tengo confianza total en el Frente Amplio. Aunque espero que se termine lo de siempre, los Colorados por un lado y los Blancos, por otro. Yo, en realidad, soy argentino. A los 13 años, Menem dejó sin laburo a mi viejo en la Argentina. Vendió mi país, me alegro que no haya vuelto a ganar allá.

- ¿Los Rosados (la unión política de Colorados y Blancos) son una especie de menemismo charrúa?
- Este gobierno se separó y se juntó cuantas veces fue necesario parta mantenerse en el poder. Espero de una vez por todas que los Rosados dejen el poder. Hay que terminar con el menemismo local. Nosotros, desde la música, decimos lo que sentimos, pero una canción no puede decir lo que esta bien.

- ¿Cómo es la influencia de las bandas argentinas en su música?

- El poder de la Argentina musical es muy fuerte. Desde el rock que mas nos gusta, Los Redondos, hasta la cumbia villera. Hay una cuestión de legitimación, como si fuera necesario ir a Buenos Aires y legitimizarse para volver. Acá durante años venían las bandas de allá y, por mas importantes que fueran los locales, siempre nos ponían de teloneros y tocábamos con otro sonido. Eso se emparejó muchísimo, crecieron las ganas de ver una banda de acá.

- ¿A ustedes les pesa el crecimiento?
- Montevideo tiene un circuito bastante chico. Por eso decidimos no tocar en esta ciudad mas de 3 veces por año. Las bandas uruguayas desde hace un tiempo se llevan cosas de acá. El público porteño, desde los Bersuit Vergarabat y Los Piojos, empieza a saber que es la murga de Jaime Roos y la música de Rubén Rada. Con ellos el público rockero escucho una banda de rock hacer murga por primera vez, y aquí se valoró ese proceso.

 

MARIANO BLEJMAN

Desde Montevideo