UN FUERTE VIENTO CON MUCHO ROCK

 


La vertiginosa y ascendente banda uruguaya “No Te Va Gustar” volvió a nuestro país para realizar tres presentaciones fuera del ámbito de Capital Federal. Con clausura y traslado incluidos, El Acople se fue a La Plata para ver el primero de los tres shows.

 

La Plata, Haedo y Lomas de Zamora. En ese orden fueron los shows planeados por los uruguayos de “No Te Va Gustar” en Argentina, luego de la presentación de su tercera placa, “Aunque cueste ver el sol”, en El Teatro de Colegiales.

El del viernes estaba anunciado para las 21:30 en El Teatro de La Plata. Sin embargo, la Municipalidad de la ciudad de las diagonales clausuró dicho recinto, dos horas antes del horario de comienzo, y la producción debió salir de urgencia a buscar algún lugar para trasladar el show. Así fue que encontraron “Cinco Seis Cinco”, un lugar que gracias a una habilitación especial pudo albergar a las 560 personas que ya tenían entrada. Debido a que ya había bandas tocando, el inicio del show debió demorarse hasta casi las 3 de la mañana. Una espera que, sumada a la lluvia, no fue demasiado agradable, teniendo en cuenta además que habían llegado varias personas provenientes de Capital Federal que tenían micros contratados.

Sin embargo, el apoyo incondicional a la banda hizo que con los primeros acordes de “Cómo brillaba tu alma”, la gente pareciera olvidarse de todo y encontrara en esos bellos temas, una puerta de escape. “No te quiero acá” fue la excusa para terminar de sacarse la timidez y empezar a bailar y gritar como si fuesen las tres, pero de la tarde.

Uno de los modos de reconocer a una banda consolidada es cuando, a pesar de las deficiencias sonoras, logra salir adelante airosa. Y así fue: los uruguayos sortearon excelentemente los problemas de sonido producidos por el poco tiempo disponible para armar el escenario. Si había acople en algún micrófono, enseguida algún otro músico se lucía con un solo. Y a medida que avanzaba la noche, las dificultades se redujeron hasta casi desaparecer.

La característica más notoria del toque del viernes fue sin duda el hecho de la heterogeneidad de los temas elegidos. Parejo en cuanto a cantidad de temas por disco, pasaron así una tras otra, canciones del álbum debut, “Sólo de Noche” (como “Nadie duerme” o “Yrigoyen”), de “Este fuerte viento que sopla” (el hermoso reggae “No hay dolor”, el combativo “Más mejor”), y naturalmente del flamante “Aunque cueste ver el sol”. Tampoco faltaron los covers, que se dejaron ver en el enganche entre “Voy” y “Crazy Baldheads” (de Bob Marley y Vincent Ford), o con el fragmento del ricotero “Todo un palo” incluido dentro de “Te voy a llevar”.

Es verdad que están creciendo muy rápidamente en cuanto a convocatoria, pero en este caso la cantidad no va en desmedro de la calidad. El público canta los temas sintiendo las letras, y parece sentirse identificado cuando Emiliano Branciari canta “Hoy te quiero más”, o “Creí que estaba solo y no era cierto”. ¿Y cómo va a ser cierto, si las 500 personas presentes se encargaron de hacerle saber a la banda que verdaderamente estaban acompañados, que aquel recital no era simplemente un trámite que cumplir?

Quizás el único roce fue cuando el tristemente célebre “Somos argentinos, somos uruguayos, pero chilenos no” se empezó a oír. ¿Hasta cuándo vamos a seguir con estos cantos? ¿Entenderemos algún día que no tenemos que pelearnos entre nosotros? ¿Que somos oprimidos contra oprimidos? Emiliano se encargó de arreglar las cosas: “Somos todos latinoamericanos muchachos”. Y agregó un “ahí me gusta más” cuando escuchó “sin policías, sin militares, vamos a vivir mejor”.

Justamente con “No era cierto”, que sucedió a “Al vacío” y “Te quiero más”, la banda se despidió cuando la aguja chica llegaba al 5.

Pablo “Chamaco” Abdala, baterista de la banda, dijo luego del show a El Acople: “Fue un garrón lo de la clausura del otro lugar, pero este toque fue realmente bárbaro, al menos desde arriba se vio re bien”. Quédense tranquilos, desde abajo también.

¿Cuán bueno tiene que ser un show como para hacer olvidar seis horas de espera, bajo la lluvia? Me atrevería a decir que mucho. Y lo fue. Porque NO TE VA GUSTAR no decepciona, ofrecen arriba del escenario una solidez muy difícil de encontrar. Y son capaces de transportarnos fuera de lo negativo, para llevarnos a un lugar donde la que manda es la música.


Tomás Frere