UNA CUESTIÓN DE GUSTOS

 


“-¿Cómo se llama la banda?
-No te va gustar.
-Está bien, pero decime igual.
-Se llama así, No te va gustar.”

 

Esta suele ser la confusión que genera el nombre, que también surgió de un malentendido, de una de las bandas de rock más exitosas en la actualidad en Uruguay. No te va gustar, que ya tiene siete años de vida disfruta ahora de un éxito que sus integrantes nunca pensaron en alcanzar. Emiliano Brancciari, un argentino de 24 años, es el cantante de este grupo, que tiene un disco editado y está a punto de lanzar el próximo. Aunque en el escenario no lo parezca, es una persona tímida; con voz grave y pausada, y venciendo su vergüenza, en esta entrevista Emiliano habló de las metas, que afortunadamente está cumpliendo, de sus gustos y de su música.

¿Alguna vez pensaste que iban a tener este éxito, que iban a tocar para tanta gente?
No. Nunca. En realidad al principio en lo único que pensábamos era en tocar divertirnos y que nos fuera como nos fuera. Nunca pensamos ni en un disco. De hecho, el principio tocábamos temas que ni eran nuestros. Lo único que queríamos era tocar divertirnos y pasarla bien juntos. Eso con dedicación, mucho trabajo, fue cambiando y ahí fueron apareciendo metas que de a poco se van cumpliendo

¿Es distinto tocar por tocar, por diversión o tocar por plata? ¿Que es mejor?
Yo sigo tocando por diversión

¿La plata no influye?
Claro que influye porque yo vivo de eso. Pero siempre es más importante lo que sentís arriba del escenario, lo que vos sentís tocando con la gente que querés tocar, lo que te transmite el público. Cuando se termina eso se termina todo, para eso te pones a trabajar en una oficina o a vender fruta.

Vos vivís de la música, pero en Uruguay no son muchos los que tiene la suerte de vivir de los que les gusta.
Es verdad, casi nadie vive de lo que le gusta

Acá en Uruguay la música no tiene mucha difusión, ni mucho apoyo
Apoyo del gobierno, cero. Después está el gobierno departamental que ayuda un poco, pero muy poco. Los medios ahora le están dando un poco más de difusión a la música nacional, cosa que antes no pasaba y eso es bueno

¿Porque te parece que se da más difusión a la música tropical y no tanto al rock?
Yo no sé bien porqué pasa eso, pero si se le da bola a la música tropical, por algo es. La mayoría de la gente acá escucha música tropical. A veces no te das cuenta porque nosotros nos movemos en ambientes donde la gente escucha más rock, y pensás cómo puede ser. La gente lo escucha y eso se vende.
 

¿Para ustedes pesa más hacer lo que les gusta, y no tanto lo que la gente pide?
Claro, nosotros tocamos lo que a nosotros nos gusta. Si le gusta a la gente, que es lo que en alguna medida está pasando, mucho mejor. Pero no nos vamos a poner a hacer cosas que no nos llenan a nosotros, con tal de vender más.

Vos te referías al apoyo de la Intendencia. En 1998 ustedes ganaron el Tercer Festival de la Canción, auspiciado por la Intendencia y así grabaron su primer disco, “Sólo de noche”.
Claro, yo me refería a ese tipo de apoyo, a crear espacios para que se expresen las bandas o las murgas jóvenes o el teatro joven, que antes no existía. Ahora hay un espacio, pequeño, pero espacio al fin, que sirve.

En una nota que te hicieron cuando estaban festejando los siete años, vos dijiste que quería hacer cosas que duren. ¿Eso es que no sea comercial, o pasajero?
Cosas que duren, o sea que yo no quiero que salga un tema nuestro ahora y lo pasen en todos lados y vender 10.000 discos, agarrar plata y que después no pase más nada. A mí me interesa que vaya de a poco, porque siempre fuimos de a poco y no quiero que ahora cambie. Te cuesta más trabajo, obviamente, pero a mí me gusta que sea así, y que de repente dentro de 5 años halla gente que escuche nuestro primer disco.

Igual ahora están teniendo mucha difusión en radios como 94.7, en la que están en los rankings con bandas tropicales y extranjeras. ¿Eso te gusta?
Sí, me entré el otro día que estamos ahí. De repente no es la radio que yo escucho o que mis amigos escuchan, pero está bueno llegarle a todo el público después ellos deciden si les gusta o no. También con los video clips pasa eso, llegás a gente que no te va a ver en vivo, o no se compra el disco pero te ve ahí y dice que bueno.

¿Tienen un video que está saliendo en MTV?
Sí creo que sí. , Yo en realidad no sé mucho de esas cosas.

El primer disco era independiente, ¿es mejor o prefieren tener una discográfica atrás? ¿Cómo es el tema de las ganancias?
Nosotros del primer disco no ganamos plata. Lo que hicimos con la plata que sacamos de los discos fueron tres videos, que salen caros. Después tuvimos que hacer más discos, porque al principio sacamos y se agotaron; y así como tres o cuatro veces. Plata, no vimos, pero no estás atado a nadie.

Si sos independiente tenés que hacer todo vos, a pulmón, desde difusión, hasta armar los discos, las cajitas, poner el librito adentro. También está bueno tener el aparato de una compañía atrás, aunque tiene sus contras, porque ellos deciden muchas cosas por vos. Tienen cosas buenas y cosas malas las dos posibilidades.
Si seguís siendo independiente, salir de Uruguay te va a ser muy difícil, casi imposible.

¿Pero ustedes tocaron en Buenos Aires?
Sí porque tenemos gente amiga allá que nos consigue los contactos y nos avisan. Tocamos dos veces. La primera no estuvo muy buena, porque hicimos una cruzada con una banda, que resultó que no la conocía nadie y fue más gente a vernos a nosotros que a ellos, o sea que no nos sirvió tanto. La segunda fue a mediados del año pasado, y estuvo buenísima, porque fue prensa, se llenó el lugar, tocamos en el microcentro de Buenos Aires

¿También en Bolivia suena No Te Va Gustar?
Sí, porque nos fuimos de paseo a Bolivia y a Perú hace dos años y de casualidad llevamos un disco. En La Paz fuimos a ver a un contacto que nos pasaron, el tipo se copó y nos llevó a todas las radios, a la televisión, nos hicieron como diez entrevistas. Nunca nos imaginamos que iba a pasar eso; nos íbamos a quedar dos o tres días y nos terminamos quedando cinco o seis. Estuvo buenísimo.

¿Cuál es el recital que más recordás?
Hay varios. Me gustó mucho el segundo recital de festejo de nuestros siete años, que fue en Mundo Afro; también uno que hicimos en Black. Pero hay uno que me parece que fue el que llevó más gente, que se hizo en la Intendencia, el año pasado, cuando empezaba toda la movida del teatro joven. Se llenó toda la explanada, y estuvo buenísimo, ese fue uno de los que más me gustó.

Los lugares como Black no siempre estuvieron abiertos a grupos uruguayos, o de rock. ¿Se está abriendo un poco el espectro?
Sí. Estos son lugares a los que particularmente nosotros no vamos, pero nos llamaron, fuimos, se llenó de gente y estuvo buenísimo. Esperemos que sigan abriendo lugares.

En la banda empezaron tres y se fue agrandando hasta llegar a siete que son hoy en día.
Sí, es verdad. Y fuimos cambiando, porque cada uno pone su cuota de gusto personal, entonces la cosa va para distintos lados.
El otro día estábamos haciendo una lista de todos los que participaron en estos siete años. Incluso de los que subieron nada más que a hacer un coro o a tocar un instrumento de percusión, y ex integrantes. Éramos 42, contándonos a nosotros.

¿Las letras de las canciones son todas tuyas?
Sí, aunque eso está cambiando ahora, porque Mateo (Moreno), el bajista está componiendo más seguido y los temas de él son con letras de él.

¿La música la hacen entre todos?
Uno viene con una melodía, con una letra, con los acordes, y después, una vez que la mostraste, se trata de tocar primero como el compositor la tiene en la cabeza. A partir de ahí surgen los arreglos, que son colectivos. Se escucha la palabra de todos.
Después de siete años de trabajar juntos no es tan difícil ponerse de acuerdo. Al principio capaz que te costaba más explicarle al otro lo que querés, pero ahora no.

¿Y como es la relación con la gente? Arriba y abajo del escenario
Abajo del escenario la gente te saluda y te felicita, y está buenísimo. A mí particularmente, me da un poco de vergüenza, porque soy tímido, pero está bueno. Sentís algo como “ uy que horrible lo que me está pasando” porque me da vergüenza, pero es bueno que reconozcan lo que vos hacés.
Y después, la relación entre la banda y el público arriba del escenario es buenísima, a mí me encanta. Es de lo que más me gusta.

¿Y ahora que tiene públicos diferentes cómo es? ¿La gente se engancha de la misma manera?
Sí, totalmente. Y algo que a mí me gusta mucho, es que en los recitales nuestros no hay violencia. De repente se ve a los recitales de rock como cosas muy violentas, pero en los nuestros eso no pasa. No sé si se da en todos, pero en los nuestros la gente salta y disfruta, y no pasa como antes que se agarraban a piñas o tiraban cosas para el escenario.

Están tocando mucho en el interior. ¿Cómo es la relación con la gente ahí?
Sí, estamos tratando de ir bastante seguido. El año pasado íbamos y la gente en algunos lados se copaba más, en otros menos, pero te miraban con cara un poco extraña. Este año es totalmente distinto, algo pasó. Todo el mundo salta y canta las canciones.

¿Cuales son las influencias musicales del grupo?
Yo contesto por mí; hay gustos diferentes dentro del grupo porque somos muchos. Soy muy clásico para escuchar, me gustan los Beatles, Los Rolling Stones, Bob Marley, me escucho a mí (risas), porque si no uno no puede mejorar y criticarse.

¿Escuchan a grupos uruguayos?
Sí, a todos. Hay muchos que me gustan; Vela Puerca, Abuela Coca, Sórdromo, Snake, y hay varios más, que por suerte están sonando cada vez mejor.

El baterista de la banda (Pablo Abdala) definió a la música que ustedes hacen como rock con condimentos.
¿Vos la podés definir así también, o no te gusta poner etiquetas?
No, no me gusta definirla, no me gusta etiquetar las cosas porque todo va cambiando. Capaz que yo lo veo como algo que otro no. Hay que escucharlo y bueno, que cada uno le ponga el nombre que quiera.

¿NO TE VA GUSTAR?

Un nombre un tanto curioso para un grupo musical, que con seguridad espera que no sea ese el comentario que se genere acerca de sus canciones.
Cuando los tres integrantes iniciales de la banda, Pablo, Mateo y Emiliano, tenían 16 años, concurrían al mismo liceo donde se hizo una fiesta, en la que tenían que tocar obligatoriamente.
No tenían un nombre para el grupo, entonces Pablo y Mateo se reunieron a pensar cómo se podían llamar. Se les ocurrió algo que según dicen, y no lo cuentan, no era nada lindo, pero igual se lo fueron a contar a Emiliano.
Al llegar le dijeron: “Tenemos un nombre”. “¿Cuál es?, preguntó el cantante, y sus amigos respondieron, previniendo la posible reacción, “No te va gustar”. Emiliano contestó, ”bueno, me gusta”.