SÓLO MÚSCULOS
El recital acaba de terminar. Los músicos regresan a las tablas
para el saludo de despedida. Las personas que están al lado del escenario
(adolescentes, jóvenes, niños, veteranos), eufóricas y expectantes, aguardan
saber quien tiene la suerte de llevarse los tradicionales souvenirs.
En eso, Japo (Gonzalo Castex: percusión) empieza a lanzar uno a uno todos los
palos. Los distintos integrantes de la banda hacen lo propio. Le llega el turno
a Emi (Emiliano Brancciari: composición, guitarra y voz), pero el líder de No Te
Va Gustar no tira su primera púa. En lugar de eso, -para mi asombro y el de
varios que se percataron del asunto-, se la da a un guardia de seguridad que le
habla al oído y se la pide. Es que él, como la mayoría de sus colegas grandotes,
estuvo todo el toque haciendo su trabajo, pero a la vez siguiendo la tonada de
las canciones y tarareando muchas de las letras.
Esa escena, junto a la remera de Black Flag que lucía uno de los asistentes de
los cámaras que estaban registrando el concierto para la edición de un DVD, me
recordó el inolvidable aforismo de Henry Rollings: “La música es solo músculos”.
La frase vale para el caso de NTVG, si la palabra “músculos” es entendida como
sinónimo de perseverancia, de tenacidad. Porque así entendidos, esos “músculos”,
fueron los que le permitieron a NTVG lograr algo histórico: convocar a 10 mil
personas, para un concierto que no era un festival de bandas, que no era
gratuito y que encima tenía localidades con un costo relativamente elevado para
el medio.
Claro que esos “músculos” además de constancia y ahínco, también implican
talento. Talento para transitar el décimo año de vida y seguir construyendo un
estilo sin repetirse, para seguir experimentando y arriesgando en cada nuevo
álbum y para seguir planificando cada show con cabeza de espectáculo.
La presentación oficial de “Aunque cueste ver el sol” la tercera placa de la
banda, era la excusa par el concierto del pasado 5 de marzo. Si bien durante las
3 horas que duró se escucharon todos los temas del nuevo disco, también
significó una recorrida por buena parte de su material anterior “Este fuerte
viento que sopla” e incluyó algunos hits de “Solo de noche” su álbum debut.
Fueron más de 30 canciones que navegaron entre el rock y el folklore, la murga y
el candombe, el pop y el reggae e incluso el tango con una versión antológica
del clásico “Naranjo en flor” interpretada por Emiliano Brancciari en un
contrapunto excepcional con Waldemar Metediera.
Además del bandoneonista argentino, se hicieron presente otros invitados: Pamela
Retamoza ex integrante de la banda, los guitarristas Bruno Andreu y Martín
Prieto, el tecladista Marcel Curuchet, varios miembros de la murga La Mojigata y
el vocalista y compositor de La Vela Puerca: Sebastián Teysera.
Letras sencillas pero bien escritas, fusiones musicales interesantes y por
momentos sorprendentes, ritmos diversos y abordajes en ocasiones riesgosos,
cuidado estético en la cuestión visual y manejo escénico envidiable y lo más
importante: mucha gente apoyando y celebrando la propuesta; todo eso se vio y
vivió el pasado 5 de marzo en el Velódromo Municipal. Como diría Henry: un
verdadero despliegue muscular.
Analía Camargo