ROCK SIN FRONTERAS
Primero hay que saber sufrir... después amar, después
partir...
A poco menos de dos meses de la última visita a nuestro país, No te va Gustar
regresó a tierras argentas. Esta vez fue el turno de La Plata, Haedo y Lomas de
Zamora. Ahí estuvimos.
Primero hay que saber sufrir... (La Plata – 23 de Septiembre)
El primero de los tres shows de NTVG estaba programado para el viernes 23 de
septiembre en El Teatro de La Plata. Sin embargo, las nuevas normas de
habilitación de locales que rigen en el país desde la tragedia de República de
Cromagnón, hicieron que la banda uruguaya se encontrara con serias dificultades
para tocar a pocas horas del comienzo del show. “..llegamos al lugar y nos
dijeron que el local no estaba habilitado. Hubo que salir corriendo a buscar
otro lugar donde pudiera hacerse el toque”. Así nos relataba el episodio
Mauricio Ortiz (saxo) el sábado por la noche, antes del show en Haedo y ya un
poco más relajado.
Lo cierto es que la habilitación no estaba, y más de quinientos fanáticos
aguardaban bajo la lluvia alguna respuesta. Así fue como después de varias idas
y venidas, el espectáculo pudo llevarse a cabo en Cinco Seis Cinco, recién a las
tres de la madrugada. “ La gente nos esperó hasta las tres de la mañana, fue
increíble” – agregó el saxofonista - El recital alcanzó su fin con la llegada
del alba, pasadas las cinco de la mañana.
...Después amar, (Sábado 24 de Septiembre – Club Sportivo Haedo)
El segundo show fue bastante menos accidentado. Esta vez la municipalidad no
puso objeciones y el recital transcurrió en calma y sin incidentes.
Sobre un escenario pequeño donde apenas había espacio para moverse, una
escenografía cuyo mayor “atractivo” consistía en un aro de básquet rozando la
cabeza del percusionista y un sonido que dejó bastante que desear en algunos
pasajes del concierto, No te va Gustar demostró bancársela tan bien sobre los
gastados tablones del Oeste del conurbano bonaerense como ya lo había hecho en
el coqueto escenario de El Teatro de Colegiales en su visita anterior. Una
excelente oportunidad para ver a la banda en su estado más puro. Sin telones ni
pantallas de video que mirar, ni la gran parafernalia lumínica que ciertos
locales de la Capital Federal ostentan. El show arrancó con “No hay dolor” del
segundo disco titulado “Este fuerte viento que sopla”. La lista de temas
recorrió los tres discos equitativamente, e incluyó covers de Bob Marley y Sumo
enganchados con temas originales de la banda. La euforia no tardó en hacerse
notar entre el público, en especial cuando Emiliano Brancciari – frontman del
grupo – Entonó la estrofa de “Todo un Palo”, de Los Rendondos.
Por momentos, algunos inconvenientes con el sonido sumados a la acústica del
lugar, que no era de las mejores, parecían empañar la fiesta. Sin embargo, la
profesionalidad y la energía entregada por los músicos sobre el escenario,
hicieron que algunos acoples pasaran desapercibidos.
Lo que no pasó desapercibido fue el anuncio del cumpleaños de Mateo Moreno
(bajo) que incluyó el clásico “Feliz Cumpleaños” interpretado por todos los fans
a capella, y la presentación del nuevo integrante de la banda: Marcel Curuchet
en los teclados.
Un espectáculo que se prolongó por dos horas y media y que incluyó momentos de
gran emoción. Y una banda que demuestra su gran capacidad para adaptarse a los
diferentes escenarios que la realidad propone.
Después partir... (Domingo 25 de septiembre - Peteco´s – Lomas de Zamora)
Tercero y último. Ahora le tocaba al sur y el escenario era bastante más
arreglado que el de la jornada anterior. El lugar hacía suponer puntualidad en
el arranque – anunciado a las 21:00 hs – pero la cosa se demoró. Sin embargo, el
final del show no tuvo retrasos: se produjo siete minutos antes de la
medianoche, e hizo que el recital fuera más corto de lo que NTVG nos tiene
acostumbrados. Apenas 1 hora 35 minutos para disfrutar de una lista de temas
prolija y alegre, que volvió a incluir covers, pero que alteró el orden de las
canciones.
El lugar era más pequeño y caluroso. Y el público estaba más apretado; para ver
a una banda que incrementa su grupo de seguidores con cada visita, y conserva un
interesante número de fanáticos que se desplazan hacia los cuatro puntos
cardinales, soportan calor, frío, lluvia y suspensiones. Y no es casualidad:
profesionalismo, buena música y buena vibra son, tal vez, algunos de los
ingredientes fundamentales que hacen que el nombre elegido por este grupo,
termine por ser paradójico y contradictorio con las sensaciones que la banda
genera.
Y al fin andar sin pensamientos...
Así se habrá ido del boliche de Lomas más de un joven, quedando a la espera del
recital que dará No te va Gustar el 8 de Octubre en el estadio de Obras
Sanitarias junto a Bersuit, Árbol y otros en ocasión de lo que será la tercera
jornada del Pepsi Music. Hasta entonces.