MÚSICOS DEL SUR POR TADDEI
¿Quién podría dudar de un Teatro de Verano repleto, con la
presencia de seis de las bandas uruguayas más reconocidas en el ambiente del
palo, y todas unidas con un mismo fin: ayudar a un gran músico y amigo?. Ya el
lunes 3 había sido formidable, con la participación de Ruben Rada, el Fattoruso
Trío, Fernando Cabrera, Jorge Nasser y la murga Contrafarsa; y era de esperar
que el martes 4 el resultado fuera análogo.
El espectáculo comenzó puntualmente a las ocho y media de la noche, y el
intervalo entre un grupo y el siguiente fue considerable. De todas formas, los
jóvenes, impacientes, no dejaron de lado los cánticos y los insultos. Pero esta
vez, para sorpresa de todos y rompiendo con la costumbre en este tipo de
recitales, el individuo que salió a dar las explicaciones en las pausas incitó
al público a que lo agrediera en vez de quejarse, pidiendo por favor que lo
insultaran "de a uno". No hay otro remedio cuando miles de cuerpos en combustión
esperan para deleitarse con joyitas nacionales.
Un buen detalle fue la pantalla gigante sobre el escenario, donde se proyectaban
videos de Claudio Taddei, mientras se preparaba cada banda antes de ingresar a
escena. Lo mismo sucedió antes de dar inicio a la ceremonia, y allí los aplausos
y los gritos en solidaridad con el músico fueron generalizados.
A lo largo del show todos los artistas agradecieron a Taddei,
recordándolo y homenajeándolo. Algunos como La Vela Puerca, dedicaron
temas en su honor. Mi semilla fue la elegida en este caso, con un aguante brutal
entre la gente, como era de suponer.
La bienvenida estuvo en manos del Cuarteto de Nos, quien con los hermanos
Roberto y Ricardo Musso en guitarra y voces, Santiago Tavella en el bajo, y
Álvaro Pintos en la batería, fue el encargado del calentamiento para esta
carrera, que se fue para largo.
El repertorio era una mezcla justa de temas nuevos y otros muy viejos, como
Andamio Pijuán con el que abrieron el show. Sonaron muchos cortes del
"Otra Navidad en las Trincheras", entre ellos: Soy un capón y
Manfredi, con los infaltables comentarios improvisados de Roberto Musso
entre las líneas -o sobre las líneas: modificando las letras originales-,
Nuevamente, y el tan famoso Solo un rumor.
Fui yo fue una de las nuevas creaciones del Cuarteto que se escuchó esa
noche, y Artigas, ya casi para el final, revolucionó a las masas. Como
bis tocaron Bo Cartero, y ya no quedaron pies sobre el piso.
La segunda banda en sumarse al festival solidario fueron los Buitres, a
quienes no les costó nada volver a levantar a los escuchas. Arrancaron con Los
besos no son amargos, de su último trabajo "Buena Suerte... hasta siempre",
y siguieron con varios clásicos buitreros: Te llevo en el sentimiento,
70 Puñales, No te puedo matar, y Ojos Rojos, donde el clima
rockanrolero llegó a su mejor punto. Pero el agite solo se detuvo para degustar
una Milonga Rante impecable, siendo el resto del toque un verdadero
empuje de energía. Temas como El instrumento, Buena Suerte,
Buitres, y Al Oeste!, ayudaron para crear ese ambiente, que no es de
extrañar cuando se trata de Gabriel Peluffo en vocales, Gustavo Parodi en la
viola, "el Pepe" Rambao en el bajo, y Jorge Villar en la batería. Cada vez te
quiero más fue la frutilla de la torta.
Pero los pibes no se llenan fácil, y se devoraron a la TKY como si recién
se hubieran sentado al banquete. Como es habitual en esta banda ramonera, el
sonido crudo del punk se apoderó de todos los presentes y el pogo se volvió
incontenible. Era impresionante la cantidad de remeras "troskianas" en un
mueve que te mueve constante. De seguro las que más abundaron.
Resistiré, tema con el que abrieron, ya dejó bien en claro que la cosa no
iba a parar ni un segundo. Guillermo Peluffo dio el grito de Hay que saltar
y ya no quedaba otra.
Del disco nuevo: "Todo lo contrario", no dejaron de tocar los cortes de
difusión: Historias sin terminar y, para el bis, Todo puede estar
mucho peor, con la participación especial de Gustavo Parodi.
Por vos, Jota Erre, Satamán, y Detrás del arco fue
toda una seguidilla bien polentosa. ¿Sigo enumerando? El alma en dos,
Un beso y una flor, y La vida sigue igual para el primer final. ¿Se
puede pedir más? Parece que sí, porque al minuto volvieron los Trotsky
Vengarán, con Peluffo en voces, Hugo Díaz en la viola, Héctor Souto en el
bajo, y Cuico Perrazo en la batería... y con dos regalitos entre las manos:
Todo puede estar mucho peor y Do you love me?
Aunque la actuación de la Trotsky fue de las buenas, fueron pocos los que
se retiraron tempranito bien saciados. La mayoría optó por quedarse a presenciar
el resto de las bandas, que ya tomaron un rumbo más reggae.
La Vela Puerca fue el cuarto obsequio de esta gran noche, despilfarrando
alegría como acostumbra en todos sus shows. El batero: Lucas de Acevedo, no pudo
acudir al espectáculo, por lo que Sebastián Teysera lo suplantó. Sebastián
Cebreiro,"El Cebolla" tuvo que hacerse cargo de las voces él solo. No se
puede decir que era la misma Vela de siempre en cuanto a calidad de sonido, sin
embargo, sí lo era en cuanto a esencia. En ningún momento faltó la fuerza
característica de la banda, y por lejos, fue con la que la gente más se prendió.
El repertorio fue básicamente de los temas del "De Bichos y Flores", y
entre ellos los más festejados fueron: Por la ciudad, con el que dio
comienzo la fiesta puerca, El Profeta, en una versión un poco más lenta,
Burbujas y El Huracán, en la que tocó "el Ozzy" de Bufón
como invitado. Martín Morón, de La Abuela Coca, también hizo su parte en
El Bandido Salto de Mata. Los temas lentos de la Velada fueron Mi
semilla y José Sabía, para los que "El Enano" Teysera dejó la
bata y se apoderó del micrófono. Gente fue la canción para el final,
aunque toda esa gente de verdad que sigue a La Vela no quería terminar nada, y
siguió cantando por más que los músicos ya habían abandonado el escenario.
Zafar, tema inédito, fue entonces el último aguante para esta banda, que no
deja de ganar corazones.
Y llegó el momento para los chicos de La Abuela Coca. Con su estilo tan
particular, invitaron a bailar a las almas, conquistándolas con el ritmo del
barrio. Cable fue con la que pusieron primera, y de ahí en más siguieron
a mil con Agua, Estrella, SumcomII, Roberto, y
Templo. Asesinos Son, corte de difusión de su anterior disco,
"Después te explico...", así como Ta' salao de su más reciente
trabajo, fueron los más aplaudidos. Y cuando en el final Emiliano Brancciari
de NTVG y Sebastián Teysera de La Vela, se unieron en Santa
Soledad, el Teatro estalló en festejos. Otro motivo para festejar era la
presencia del percusionista de La Bersuit, quien acompañó a La Abuela Coca
a lo largo de toda la puesta en escena.
Ya quedaba muy poco, y después de que se llevó a cabo el sorteo a beneficio,
No Te Va Gustar hizo la entrada perfecta. Los primeros acordes de Un
ángel para tu soledad de Los Redondos, empezó a invadir el lugar, y la
audiencia no podía dar crédito a sus oídos. La interpretación fue excelente, lo
que da lugar a afirmar, una vez más, que NTVG es una muy buena banda, más
allá de las preferencias personales.
Las composiciones típicas no se hicieron esperar, siendo un toque a puro agite.
Cómo brillaba tu alma, Más mejor, Me cuesta creer, y Te
voy a llevar, desataron un huracán humano entre la multitud, y clásicos como
Nadie duerme ya en sus camas, Déjame bailar, y el popular No
era cierto, fueron recibidos con excitación entre los jóvenes. Cabe destacar
el papel de las jovencitas, que no dejaron de alabar a su ídolo "Emi"
hasta que sonaron los últimos acordes.
Así dio por finalizado el espectáculo, con una actuación excelente de cualquiera
de las bandas que participaron, y con la respuesta, siempre fiel, de un público
que cada día crece más.
Viviana Scirgalea