LLENOS DE MAGIA
El baterista de No Te Va a Gustar reseña pasado, presente y
futuro de una revelación más de la uruguayidad al palo.
El punto de encuentro fue una secundaria del barrio montevideano de Buceo, donde
está el Liceo en el que cursaban Emiliano Branciari (cantante y guitarrista,
argentino y criado en Olivos, Boulugne y Munro), Mateo Moreno (bajo y coros) y
Pablo Abdalá (batería). En ese lugar, en 1994, se constituyó el germen de
NoTeVaGustar. Eran tres chicos que sólo querían tocar rocanrol, pero
incorporaron percusiones latinas y vientos jamaiquinos y ganaron complejidad de
texturas. Se conformó un ensamble que genera melodías poderosas, bailables y con
mucho pulso, sobre las que se sostienen letras que en buena medida hablan de
desengaños y tristeza. ¿La alegría es sólo brasileña?. "Se nos ha acercado
personas que nos dicen "Uh, esta canción es divina para levantar en los días
difíciles". Creo que las mejores composiciones surgen cuando los autores están
en un mal momento. La tristeza saca a flor cosas que sólo ella lo hace. Es algo
raro, se genera sólo a partir de un momento jodido donde hay que pelear
pa´delante.", afirma el baterista Chamaco Abdalá, media hora antes de la función
del domingo 16 de abril en La Plata, donde ya habían tocado la noche anterior
(el viernes habían hecho lo propio en Padua).
En once años de carrera grabaron tres discos ("Sólo de noche", 1999, "Ese viento
fuerte que sopla", 2002 y "Aunque cueste ver el sol", 2004). A finales de 2003
tuvieron que suspender lo que iba a ser su presentación más voluminosa: en la
tradicional Fiesta X uruguaya, cuarenta mil personas se ensardinaban en un lugar
para diez mil. "Tocamos dos temas y tuvimos que parar porque la gente se iba a
morir. Estaba complicado... estaban muy apretados". Ese gesto de renunciar a la
trascendencia por el compromiso con sus seguidores marca una conducta decorosa,
que a partir del 30 D tiene otro valor. "Todo artista tiene responsabilidad. Una
pasa por tomarse en serio su trabajo, por respeto al público, a él mismo y al
arte en general. Después está la responsabilidad de infraestructura, pero eso
está en manos de los productores. Todos tenemos que ser responsables, pero hay
cosas que exceden al músico". Después, durante el recital, Emiliano Branciari
saldría a tocar vistiendo una remera blanca con el logo de Callejeros y los
nombres Lautaro Blanco y Esteban Miguel.
En marzo pasado presentaron "Aunque cueste…" frente a diez mil personas en el
Velódromo Municipal de Montevideo. "Fue un toque muy especial y emotivo, donde
concluían y se iniciaban un montón de cosas. La presentación de un disco siempre
es especial, porque es el encuentro de las canciones con nuestro público... hay
mucho nervio. Por suerte salió todo bien. Subieron 23 invitados, entre ellos
Sebastián Teseyra (cantante de La Vela) y Darío Prieto de una murga que se llama
La Mojigata. Fue ese tipo de noche donde sale todo mejor de lo que puede
salir...".
En un reportaje compararon su trayectoria con una carrera universitaria ¿creen
que tocando para diez mil personas se recibieron de algo?
La comparación está bien, pero no sé si lo nuestro tiene un título y una
finalización. Creo que vamos dando pasos como banda y eso nos coloca en otros
lugares, lo que permite aumentar la comunicación con el público... lo del
Velódromo es como aprobar un examen grande para el cual estudiaste mucho y te
rompiste el orto mucho tiempo.
La palabra carrera suena mucho a competencia...
No. Es con la connotación de la superación personal, sin mirar tanto para el
costado. Una de las mejores cosas que tiene el fenómeno rock uruguayo es que es
súper limpio entre las personas que lo integran. Nos pasamos piques
permanentemente, compartimos las fuentes, nos intercambiamos material y nos
avisamos en qué boliche se puede tocar y en cuál el dueño te caga. No se bien
cómo como es acá, porque vinimos hace dos años, pero tuvimos la suerte de
cruzarnos con bandas con las que está todo bien... por ejemplo La Zurda, con
quienes tocamos muchas veces, acá y allá. En los festivales no conocemos a
nadie, pero nunca tuvimos problemas, por suerte.
El primero de Mayo parten de gira por Europa y van a pasar por Alemania,
Austria, Suiza, Holanda y España. "En esto La Vela Puerca fue fundamental. Nos
abrieron la puerta al hacer un contacto directo con el sello que nos editó allá
(en Alemania). Vamos a estar eternamente agradecidos". Es un logro significativo
dentro de un contexto que incluye a Jorge Drexler levantando un Oscar en
Hollywood, a Luciano Superville ganando prestigio en Bajo Fondo y a La Vela
Puerca programando de a dos fechas en Obras y con cartel de banda continental
(vaya casualidad: los tres proyectos del riñón de Santaolalla). "Tanto Drexler y
la Vela, como La Tabaré, el Cuarteto, Traidores, Jaime Roos y Rubén Rada son
distintas puntas que sirven para entrarle a la música uruguaya. Nos llena de
orgullo y alegría ese buen pasar. Eso nos facilita puertas, así como nosotros se
la facilitamos a otros. Somos parte de un movimiento muy rico a nivel artístico
que se retroalimenta y tiene mucho por florecer todavía... está bueno ser
concientes de eso".
A partir de 1987, cada tanto se perciben explosiones del género reggae en el Río
de la Plata. Desde la primera época de Pericos, Intocables y Fabulosos a los
días de Andando Descalzo, Karamelo Santo y Los Cafres los ritmos de humo dulzón
generaron buenas convocatorias y/o atención mediática, sobre todo en verano.
"Hacer reggae en el Río de la Plata es divertido. Es fácil, en el sentido de que
es un género que gusta mucho, hay un público enorme que quiere y respeta mucho a
esa música. Es muy fácil identificarse, más allá de la música, con alguien como
Marley... por su espiritualidad, por la forma de hacer las cosas, por las
letras. Y de Uruguay recomiendo a Congo Bongo".
Los integrantes de NTVG tienen un promedio de 27 años, pero acumulan cientos de
horas de sala de ensayo, escenario y estudio. En vivo exhiben una tranquilidad y
profesionalidad parecidas a las del jugador de fútbol que es convocado a la
selección desde el Sub 15. "Somos tipos que estamos entrando en la adultez, pero
no funcionamos como adultos dentro de la banda. Somos de romper mucho las
pelotas porque crecimos juntos, pasamos un muchos procesos que por ahí la gente
los vive solos o con amigos o con novias... una banda te hace compartir mucho.
Entramos y salimos de distintas etapas juntos, eso genera una relación muy
particular entre nosotros".
¿Cuándo empezaron qué querían hacer con la música?
Lo que estamos haciendo. Es como que somos muy afortunados, se nos hizo realidad
un sueño. Tocar, viajar juntos y que las canciones le ayuden a la gente; además
de que les gusten, queremos conmover y generar algo saludable, tanto en momentos
buenos como en momentos malos.
¿Qué es lo más molesto de dedicarse a esto?
(lo piensa cinco segundos)... No tener jubilación.
Después, a lo largo del show, desplegarían una entrega enorme, con mucha garra
charrúa. En dos horas de show presentaron material de sus tres discos frente a
un público extasiado, que coreó, hizo palmas y bailó. Cerraron con una versión
respetuosa de "Ángel para tu soledad", un guiño que en
LA-ciudad-ricotera-por-excelencia se aprecia más (de paso, un rumor que corre
desde hace un tiempo indica que el Indio se presentaría próximamente en el
Estadio Único). Y da la sensación de que es difícil que NoTeVaGustar no guste.