CRUZANDO EL CHARCO
NO TE VA GUSTAR volvió a encontrarse con el público porteño
luego de casi cinco meses. Temas de sus dos discos y anticipos del próximo
trabajo integraron esta presentación. FANFARRON y VIA VARELA prepararon la noche
de Cemento.
El cielo del viernes amenazaba con su lluvia a los que llegaron más temprano al
clásico reducto de Estados Unidos al 1200. El show anunciado para las 22 arrancó
pasadas las 23 horas. La mezcla de lo electrónico con el folklore de FANFARRON y
el rock poderoso de VIA VARELA hicieron que la larga espera fuese algo más
agradable.
Pisando las dos de la mañana se apagaron las luces y el público estalló en
cantos y aplausos para la anhelada banda uruguaya. Con “Me cuesta creer”
arrancaron un show que duraría casi dos horas. Las bengalas se encendieron al
unísono y todo el público se contagió del entusiasmo que transmitían los
integrantes de la banda.
NO TE VA GUSTAR fue formada en 1994 en Montevideo, Uruguay, por un grupo de
estudiantes de 16 años. Actualmente está integrada por EMILIANO BRANCCIARI en
guitarra y voz, MATEO MORENO en bajo, PABLO ABDALA en batería, GONZALO CASTEX en
percusión, MARTIN GIL en trompeta, DENNIS RAMOS en trombón y MAURICIO ORTIZ en
saxo tenor.
La banda se despachó luego con “Déjame bailar” y “Nadie duerme”. El público
respondía a las mil maravillas, gritando y pogueando al ritmo de los temas ya
conocidos por todos.
Párrafo aparte para el curioso pedido de MORENO: “EMILIANO anda mal de la
garganta, así que por favor no prendan más bengalas”. Y así fue, al menos por un
rato.
Además de presentar cuatro temas que integrarán su próximo trabajo discográfico
(grabado en agosto de este año en los estudios Del Cielito), a lo largo de la
noche la banda fue recorriendo temas de sus dos discos, “Solo de Noche” y “Este
fuerte viento que sopla”. ¿Algún destacado? Sin dudas “Más mejor” y el
enganchado entre “El reggae de paz y amor” de SUMO, “Get up, stand up” de MARLEY
y “Nada para ver”, de su propia autoría.
El pedido del bajista quedó en el olvido para el cierre del recital: guitarrista
y público cantando a coro la emotiva “Clara”, para despedirse definitivamente
con “No era cierto”.
Óptima presentación de los uruguayos, la tercera del año en Capital Federal. Un
show prolijo, sin discontinuidades ni puntos bajos, en el que demostraron por
qué pasaron en tan pocos meses de tocar ante 100 personas a Cemento. Si de algo
hay que estar seguro, es de apostar unas fichas por el futuro de esta banda que
crece día a día, no solo en sus tierras orientales sino también de este lado del
charco.
Tomás Frere