LA CONSAGRACIÓN DE NO TE VA GUSTAR
La banda uruguaya pasó una prueba de fuego al llenar el
Velódromo Municipal de Montevideo.
Hay dos maneras de comentar un recital. Una es esperar a la mañana siguiente y
la segunda es hacerlo apenas termina el show... quise optar por la segunda, pero
después también por la primera.
El recital ya se estaba anunciando hace más de un mes con prolijos afiches,
llamando la atención su tamaño y su estética (aunque nada fuera de la común pero
para el medio uruguayo sí lo fueron), que ya habían utilizado para presentar su
disco anterior, "Este fuerte viento que sopla".
El recital no se basó solo en la música. Estuvo adornado por dos pantallas
gigantes donde se proyectaban imágenes mientras sonaban los temas. Da la
impresión que No te va gustar es la combinación entre Jaime Roos y la Vela
Puerca, con un vocalista que parece ser una persona tímida y reservada (algo
raro para la función de un cantante de rock) que al tocar la guitarra lo hace
estar estático la mayoría del show. Y este hecho realza aún más la música, ya
que hay muchos cantantes que al no tocar ningún instrumento tienen la facilidad
de moverse por el escenario y hacer mas visual el recital.
En el recital se tocaron unos 30 temas, de sus tres discos, "Solo de Noche",
"Este fuerte viento que sopla" y el ultimo "Aunque cueste ver el sol". Hubo para
todos los gustos, desde tangos, chacareras, electrónicos además de reggae y rock
habitual en el grupo con invitados, como el cantante de La Vela Puerca, el
guitarrista de Once tiros -que tocó en una decena de temas aproximadamente-, el
tecladista del Congo, parte del grupo de murga La Mojigata, entre otros.
El publico de No Te Va Gustar es el ideal porque lleva banderas. Como todo grupo
importante, pero no satura; agita pero sin descontrolarse ni molestar a los
demás. Se podría incluso hacer el recital con la mitad de seguridad que implica
un evento de estas características, ya que para lo único que resultaron
necesarios fue para sacar a los desmayados por el calor.
El recital, realizado en el Velódromo Municipal de Montevideo, duró unas tres
horas y fue el último antes de salir de gira por Estados Unidos y Europa (la
primera que realiza el grupo). El Velódromo es un escenario histórico en
Uruguay, algo así como el Luna Park pero al aire libre, prueba de fuego para
probar la consagración de las bandas.
Es bueno ver como el rock de Uruguay congrega esa cantidad de gente, algo poco
visto hace unos diez años atrás, y que parecía que solo La Vela Puerca era capaz
de hacerlo.
Andrés Gomensoro