MENOS MAL QUE NO TE GUSTA!
Por Luis Castillo
Con un bajo perfil y con un trabajo de hormiga, paso a paso, los uruguayos de
No Te Va Gustar hoy se encuentran en las grandes ligas del rock argento.
Con un bajo perfil y con un trabajo de hormiga, paso a paso, los uruguayos de No
Te Va Gustar hoy se encuentran en las grandes ligas del rock argento. Siguiendo
el camino de sus compadres, La Vela Puerca –banda que pateó el tablero y se
animó a cruzar el charco-, el grupo comenzó a pisar suelo criollo a principios
del 2000. A partir de ese momento y con el ska, el reggae y el candombe a
cuestas, comenzaron a sumar miles de almas que se encargaron de llenar cualquier
espacio donde dieran sus shows. Cuatro años más tarde, con varias
presentaciones, un crecimiento vertiginoso y tres disco editados –“Sólo de
noche”, 1999, “Este fuerte viento que sopla”, 2002, “Aunque cueste ver el sol”,
2004, No te va gustar se consolida definitivamente y los toques –así denominan a
lo conciertos en Uruguay- comenzaron a ser cada vez más grandes y populares.
Precisamente, el estadio Obras –en tres oportunidades-, el denominado templo del
rock y el Luna Park, no tardaron en llegar. A estos hay que sumarles el
Velódromo y el estadio Charrúa, donde siempre convocan más de 20 mil botijas.
Hoy, con reciente disco nuevo bajo el brazo, Emiliano Brancciari (voz y
compositor del grupo) tuvo tiempo de dar algunas impresiones de su banda y
contar la experiencia de tocar juntos en escena con la “Vela”. “Juntamos 22 mil
personas. Fue un espectáculo increíble para la historia de la música uruguaya,
con 40 canciones y 16 músicos en escena”, dijo Brancccieri, un argentino con
sangre charrúa que hace historia con canciones viscerales, de amor, de
desencuentro, con fuerte carga emotiva.
¿Cómo nace la inquietud de llegar por primera vez al sur, como es el caso de
esta ciudad?
En realidad hace unos años atrás habíamos estado en Bariloche. Esta es una
gira de tres show y teníamos ganas de estar en Neuquén porque tocamos en muchos
lugares y siempre había gente de la provincia que viajaba para vernos. Para
nosotros es importante llegar a toda la gente que sigue a la banda. Es algo que
teníamos pendiente y siempre lo habíamos suspendido.
Hace menos de un mes se editó “El camino más largo”, última placa de estudio.
¿Cómo está siendo recibido el disco?
El disco salió hace muy poco y la gente lo recibe bien. En realidad sabemos
más de la felicidad de nosotros que la del público. A medida que comencemos a
presentar los temas en el show vamos a ver bien los resultados. A la banda el
disco nos encanta y estamos muy conformes.
En el primer corte del disco que es “Como si estuvieras” se puede apreciar
sonidos electrónicos con aires a Bajo Fondo. ¿Qué otros cambios hay con respecto
a trabajos anteriores?
Fue mechar una parte del disco y dejar registrado nuestro gusto por el
tango. No pasa siempre en el resto de las canciones. Como la melodía de la
canción daba, decidimos incluir el género.
¿Cómo definiría este disco?
Es un disco muy dinámico y lindo para tocar en vivo. Con muchas canciones
que tienen fuerza. Hay letras de amor, de bronca y de crítica. También hay
tópicos nuevos como el de la muerte que en los otros discos no recuerdo haber
tocado. Ese concepto se repite varias veces, pero siempre desde un lado
positivo. De aceptarlo como parte de la vida y de distintos lugares. “Como si
estuvieras” habla de la muerte pero es una canción de amor. Un poco en las
letras siempre hay que sufrir.
Si tenés que quedarte con un tema de la placa, ¿cuál sería?
Con “Te quedas”, que es la última canción en la lista y fue escrita para mi
abuelo, y “Tan lejos”. Esta última fue escrita en 2001 y nunca pudo entrar en
las anteriores placas.
¿Aún hay bastantes canciones en el camino como fue el caso de “Tan lejos”?
Siempre quedan unas 10 o 15 canciones. Generalmente nunca las guardamos. En
este caso, pasó porque lo hablamos. Intentamos que las últimas composiciones
compitan por un lugar en cada placa.
¿Cómo se da la participación de Cucho de los Auténticos Decadentes y Sokol,
quien ahora se encuentra con su banda “El vuelto”?
Conocen lo que hacemos y los llamamos. Se coparon artísticamente y nada más.
Sokol participa en “El camino” y Cucho en “Esta plaga”. Cuando vos respetas a
alguien estas cosas se dan de forma simple más rápidas.
¿Estuviste a cargo de la coproducción del disco?
Estuve muy metido en el armado de las canciones y parte del sonido. Matías
Chávez, el productor, puso como lo más moderno. Quedó un disco más rápido y
dinámico que los anteriores.
¿Qué cosas específicas aportó Chávez?
Nos aportó muchas cosas en el sonido y otras cosas que enriquecieron más las
canciones. Hay elementos de la música electrónica que quizás nosotros no tenemos
tanto conocimiento. También nos ayudó a usar las máquinas, loops y otros
elementos. Chávez produjo a Ojas, Los Umbandas, Yicos, No disco y se perfila
como una de los talentos en la escena del rock. Su estilo se apoya en el beat y
experimentación. Queríamos una persona que viniera de otro lado para tener
cierta renovación.
¿De dónde proviene y cómo surge la relación con él?
Es un productor del oeste de la provincia de Buenos Aires. Como músico
estuvo en Árbol y Nuca. Lo contactamos porque produjo el disco de un amigo y nos
gustó mucho como había quedado. Además, conocíamos las canciones antes de pasar
por sus manos. Vimos que esa veta era algo que nos faltaba entonces y era quien
nos podía complementar nuestro trabajo.
Al ser ahora más multitudinarios los shows. ¿Hay una presión extra?
Al contrario, hay más confianza. A la hora de grabar un disco lo primero que
queremos es quedar conformes y eso se logró. De ahí en más, la presión pasa
porque ya no podemos manejar nada. Es como que comienzan los nervios y ver si le
gusta a la gente o no. Pero hay que utilizar lo bueno que te pasa como apoyo y
no como presión.
¿Se imaginaron que iban a pegar y posicionarse tan fuerte en Argentina?
A nosotros lo único que nos importó fue tocar y ser felices. Este buen
momento que tenemos en Argentina es un trabajo fuerte de boca en boca, de ir
escalón por escalón, y lo disfrutamos un montón. Pero nunca teníamos una meta.
¿Les molesta que la Vela Puerca haya cruzado primero el charco?
Al contrario. Nos vino bárbaro, como le vino también a otros artistas que
llegaron después por cuestiones de tiempo. Cada uno hace su camino. No te llevas
nada regalado de nadie. Solamente que la gente quiere investigar un poco más.
Pero si decide que no le gusta se terminó. El trabajo lo tiene que hacer cada
artista.
Hoy la Vela y No Te Va Gustar son las dos bandas uruguayas que triunfan en el
país. ¿Qué otras bandas se perfilan para estar en la misma posición?
Once tiros, que hace tiempo que está visitando varios lugares, El Komgo que
es una banda de reggae muy buena, Socio que es un proyecto de Chávez que va dar
que hablar. Después hay bandas más viejas como Buenos Muchachos. Sus estilos son
muy variados.
El pasado octubre realizaron un show en el estadio Charrúa junto con la Vela
Puerca. ¿De quién fue la idea?
Sí, juntamos 22 mil personas. Fue una experiencia increíble y única para lo
que es la historia de la música uruguaya. Fue un show solo. Arrancamos todos
arriba del escenario tocando temas de las dos bandas. Después quedaba una banda
con invitados de la otra y después al revés. Fue un espectáculo de más de 40
canciones donde la gente se fue muy contenta. Teníamos ganas de hacerlo hace
mucho tiempo y nunca había cuadrado por una cuestión de agenda. Las ganas
siempre estuvieron porque somos muy amigos.
De todos modos ya habían tocado juntos años atrás.
Sí. En el 2001, el ’97 y Gesell Rock. Pero una cosa es compartir el
escenario y otra es compartirlo en las mismas canciones. Éramos dieciséis
músicos en escena como una banda nueva. Queríamos darle algo a la gente y
disfrutarlo.
¿Quedó registro de ese show?
Quedó grabado, pero para nosotros. Todavía no lo vimos. Nos vamos a juntar a
comer un asado y así poder verlo.
Entonces por el momento no va existir DVD ni CD.
No, no. Es un momento único. Después cuando estemos más viejos en algún
momento salga.
¿Cómo está hoy el rock uruguayo con el crecimiento de bandas?
Muy bien. De algún tiempo a esta parte se comenzaron a grabar buenos discos
y hacer buenos show. Es como que se profesionalizó el rock. Ahora da gusto
comprar un disco de rock uruguayo. Está en un buen momento porque si vas a
presenciar un espectáculo te vas a encontrar con algo bueno. Se ha tomado con
seriedad el tema.
¿Qué cosas le puede imprimir el rock uruguayo al argentino?
Por un lado, no tenerle miedo a cambiar y no tener que hacer toda la vida lo
mismo. Por otro lado, decir cosas mediante la música con el lenguaje que
utilizamos en el día a día. Me parece que esa es la base del rock uruguayo. No
buscar ser poeta porque no lo somos de repente. Pero sí decir cosas en canciones
que no estén vacías y tengan un mensaje.
¿Cómo está la banda ahora con el recambio de integrantes?
Fue muy fuerte porque se dio naturalmente. Los compañeros que se fueron
querían hacer otros trabajos. Mateo, el bajista, recién sacó un disco solista
donde tuve el placer de participar y Pablo, el baterista, agarró por el lado del
audiovisual y el cine. Él hizo varios videos nuestros también. En cuanto a los
compañeros que entraron, fue muy fácil la adaptación por la clase de músicos que
son, entonces fue como todo muy rápido y natural.
Después de la salida de Mateo Moreno y Pablo Abdala ¿Se pensó en cerrar la
historia de No Te Va Gustar?
Los primeros minutos sí. Después cuando nos dimos cuenta que todos queríamos
seguir se terminó. Ni lo dudamos un segundo más.
¿Como fue la experiencia de tocar en Alemania, Austria o Suiza?
Muy buena. Volvés en el tiempo a cuando eras más chico. Hacés trabajos como
cargar equipos y armar el escenario. Pero eso nos hace muy bien como grupo. Es
comenzar de cero y se disfruta mucho. El público que no llega a ver es en su
mayoría local. Primero es como que van atentos a observar y ver qué pueden
encontrar. Más tarde terminan saltando todo el concierto. Después de eso
terminan como locos comprando CD y remeras.
Hay público que los sigue o se anima a viajar a verlo ¿Hay alguna
presentación grande para cerrar el año?
No, tenemos que terminar de girar hasta el 15 de diciembre. A partir de
marzo vamos a presentar el disco en el Velódromo de Montevideo y después en
Buenos Aires. Creo que vamos a tocar en el Luna Park.
A esta altura ¿Te sentís un referente a tomar?
Cualquier persona que pueda vivir de la música, que hace lo que le gusta y
dice las cosas de forma auténtica, tiene que ser referente. Tenemos el
privilegio de vivir de algo que nos gusta y lo disfrutamos con mucho trabajo.
Con dedicación, ya que nadie nos regaló nada. Entonces me parece que uno puede
ser referente en cuanto a la constancia y el amor por lo que hace.