6ta FIESTA NACIONAL DEL SÁBALO

(Juan Lacaze, Colonia, Uruguay - 11.02.2006)

 

Fotos: Maru Logiurato, Romina y Marcela para No Era Cierto


................................


Cerca de las 4 de la tarde, la plaza de deportes de la localidad de Juan Lacaze (ubicado en el departamento de Colonia y con una población de alrededor de 7000 habitantes) ya comenzaba a mostrar movimiento. Desde lejos se escuchaban algunos acordes, anunciando lo que iba a ser la sexta edición de la fiesta nacional del Sábalo. Poco a poco comenzaron a llegar los integrantes de las bandas que iban a ser los protagonistas en esa noche de fiesta, prontos para probar sonido a pesar de las altas temperaturas en ese día soleado. Pero más soleado fue el día aún, cuando se los vio a Emiliano, Japo, Denis y Mauricio recorriendo el predio, en busca de un lugar fresco y tranquilo para conversar. Alrededor de las 17 horas, les tocó el turno de probar sonido, instancia que reunió a muchas personas (de varias edades y procedencias) delante del escenario para disfrutar algunos de sus temas. Mientras tanto, otras bandas fueron llegando al lugar, bandas uruguayas como Graffolitas y La Chancha, quienes también marcarían presencia esa noche. Dos horas les llevó a los chicos ajustar todos los equipos y asegurarse que todo sonara a la perfección. Como siempre, chistes, risas y botellas de agua corrieron en el escenario, e hicieron olvidar a todos el calor abrasante de esa tarde.
Como suele suceder, el show en su totalidad comenzó más tarde de lo estipulado, retrasando cada vez más la actuación de Ntvg, algo que no fue problema alguno, porque a las 3 de la mañana, momento en que subieron al escenario y arrancaron tocando “Ya entendí” con una fuerza impresionante, la gente no mostraba seña alguna de sueño ni cansancio (a pesar de que ya habían actuado 5 bandas). En un ambiente de tranquilidad pero festejo a la vez, las más o menos 1500 personas que ocupaban el lugar saltaron y cantaron al unísono “Más mejor”, que llegó tempranito, para que nadie se durmiera. “Adiós” seguramente emocionó a los enamorados, y también a Mateo, que miraba con asombro el público y se sonreía, seguramente conmovido y muy reconfortado ante la respuesta entusiasta del mismo. Muchos amigos nos abrazamos al escuchar esa frase eterna y exacta que Emiliano nos regala en “Voy”, sabiendo muy bien que nuestros amigos son todo lo que somos. El cambio de guitarra soltó suspiros en las chicas, contentas y emocionadas al escuchar la infaltable interpretación de “No Necesito Nada”. La versión acústica de “Déjame Bailar” sorprendió a varios, sobre todo a aquellos que la escuchaban de esa manera por primera vez, y la combinación de ese tema con “Clara”, hizo estallar absolutamente a todos, desde los más vivaces al frente, hasta las personas que se encontraban en el fondo y hasta habían llevado su silla para disfrutar del espectáculo. Mucho se divirtieron arriba del escenario cuando en la prolongación rutinaria de “Verte reír”, interpretaron temas no propios de la banda, que también fueron aceptados y cantados por quienes estábamos abajo. Mauricio tuvo su momento de luz máxima en su solo durante “No Hay Dolor”, tema que seguro hizo erizar la piel a más de uno. Casi llegando al final, Japo, guitarra acústica en mano, nos hizo saber a quienes frecuentamos sus conciertos que se aproximaba “Al Vacío”. Pero antes, Emiliano sintió ganas de jugar un poco, y repitió el ejercicio de los encendedores, el ya conocido“sólo-con-la-chispita” que tuvo cabida anteriormente en el Pilsen Rock y en la Fiesta de la X. Antes de marcharse con el clásico “No Era Cierto”, Emiliano dijo sus palabras, esta vez dedicándola a sus compañeros, que intercambiaron risas cómplices y se prepararon para el final. Sin duda fue el momento cumbre del recital, donde todos saltaron contentos y cantaron hasta el límite de sus voces. Luego de la retirada, el bis fue inevitable, ya que la gente parecía no querer moverse de allí. Lo que creíamos era el final, fue una interpretación a capella de todos ellos, donde el espíritu de murga uruguayo se mostró a flor de piel y conmovió a todos. Pero todavía faltaba un tema… “Tendrían que tocar MÁS FELIZ” pensé para mis adentros, y evidentemente, era el momento perfecto, porque esa fue la canción con la que se despidieron, pasadas las y media de la madrugada, dejando bien claro que siguen siendo (para muchos) la mejor banda de rock uruguayo.

 

Maru Logiurato