EL TEATRO - 09.04.2006

 

Radio Nacional


Llenos de flores en pleno otoño

Después de 6 meses la formación uruguaya volvió al Teatro Flores y lo hizó con creces. Realizó tres recitales en dos días, triplicando su convocatoria anterior. La complicidad con el público argentino se renovó y se vislumbra que seguirá creciendo...

El interrogante que perseguía a los seguidores de la banda uruguaya era conciso: ¿Cómo ésta afrontaría, con tan sola una hora de respiro entre show y show, un nuevo compromiso con sus fieles?. La incertidumbre , fue pasajera, se desvaneció rápido; las luces apuntaron al escenario , el telón cedió y comenzó a levantarse custodiado por los acordes de "Ya entendi". Era el inicio de un ansiado segundo tiempo y desde la suave voz de Brancciari ,pasando por la prolijidad en el bajo (Moreno),la certeza en guiar los pasos del batero (Abdala), hasta las ráfagas de viento que contagiaban, permanentemente un aire nuevo, lograban convencer que los intérpretes estaban intactos.
Hacia arriba era la única dirección que se apuntalaban los cimientos de la banda. La gente se desaforaba para contar que "Nadie duerme en su cama" y que "cada vez quiere más". Más acá de la "Reevolución", un minúsculo parate de Emiliano para secretear su asombro ante tamaña convocatoria y sin dejos de falsas modestias agradecer: " vinimos a hacer uno solo, terminamos haciendo tres, muchas gracias".
"Voces del tiempo" parecía que iba ser la primera ola de un mar calmo , pero lo precedió "No hay dolor", uno de los temas mas festejados, entonces el cantante se permitió dejar que el eco de los presentes suplante su voz. "Te voy a llevar" fue sólo una especie de separador para que continúe la seguidilla de reggaes. Manos y palmas comulgaban para celebrar "Verte reír", (mixturada con una particular versión de Ala delta), mientras ,a todo pulmón, Ortiz realizó un solo de saxo que se llevó la ovación de todos los presentes. "Como brillaba tu alma" e "Yrigoyen" cerraron el combo asi retornar al rock puro y crudo ,"me cuesta creer", para generar , nuevamente, convulsión en el ambiente.
Era la noche de todos, así que la percusión tomo la posta y asumió un rol protagónico en "Fueron ellos". Se extendió la algarabía al ritmo de "Más mejor" que le permitió a la tribu quedar fuera de si . Sin dobleces ,símplemente o mágicamente; la iluminación se detuvo, la guitarra criolla reemplazó a la eléctrica , y ya estaban las condiciones dadas para que los ángeles adolescentes, que plagaron el lugar, abrieran sus alas para flotar sobre las canciones más sensibles que asistían a ese momento. Punto culmine para los portadores de pieles de gallinas: "No necesito nada", "Déjame bailar"(acústica ) y "Clara", se transformaron en tres excusas para acordarse del corazón.
El distintivo de banda rioplatense ,no se hizo esperar demasiado, en la escena apareció la banda de murga "Va por ahí" dándole aún mas vivacidad al escenario en "cielo de un solo color", paralelamente Denis (trombón) comenzó a salpicar alegría por todo la plataforma con efusivos saltitos.
Siguiendo la coherencia de la presentación hubo un giro hacia otro lado, volvió la denuncia y el agite de la mano de "no te quiero acá , y sin intención de prolongar ,en demasía, ningún tipo de clima especfico, se atenuó la luz e invocaron al espiritú de "Bob Marley", que como sabemos siempre anda dando vuelta, para interpretar "Crazy ball heads"
Sirviéndose de la melodía de "Nada para ver" los fanáticos entonaron cual himno :"no no no no no te va gustar ", pero la agrupación no creyó ser la única dueña de la situación. Lejos de la hegemonía, se acordaron de sus compatriotas "Once tiros" y le dieron su forma a "Maldición." El despecho ,que es un vicio colectivo, estaba aguardando su oportunidad y al unísono se hizo vida en "al vacío".
En el epílogo de la jornada, para romper el mito de que todas las despedidas son tristes, las aproximadamente 1500 almas se pusieron de acuerdo, sumidos en "No era cierto", (moreno a pleno slap) para pactar"quedarse a festejar".
Un salto masivo importante dió "No te va gustar" en su venida a la escena porteña . En cálculos ,dignos de estadistas, sumando las entradas vendidas se colmaría obras , el templo del rock argentino. Pero no se impacientan , disfrutan el hoy y saben que su destino es todo lo que son.


JUAN PABLO PÉREZ APELLANIZ